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22.9.10

De Magno a Magno

Su aspecto fue desde luego muy afable y le conciliaba atención aun antes que hablase; era amable con dignidad, y sin que ésta excluyese el parecer humano, y en la misma flor y brillantez de la juventud resplandeció ya lo grave y regio de sus costumbres. Además, el cabello, un poco levantado, y el movimiento compasado y blando de los ojos daban motivo más bien a que se dijese que había cierta semejanza entre su semblante y los retratos de Alejandro, que no a que se percibiese en realidad; mas por ella empezaron muchos a darle este nombre, lo que él al principio no rehusaba; pero luego se valieron de esto algunos para llamarle por burla Alejandro; hasta tal punto, que, habiendo tomado su defensa Lucio Filipo, varón consular, dijo, como por chiste, que no debía parecer extraño si se mostraba amante de Alejandro siendo Filipo.
Vida de Pompeyo. Plutarco, Vidas Paralelas.


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4 comentarios:

  1. Yo no le encuentro mucho parecido con Alejandro, ellos sabrán. Los romanos eran muy dados al chiste, a la burla y a los juegos de palabras. El retrato de Pompeyo, con su típico mechoncico, me parece espectacular, parece que podríamos conocerle si le viéramos por aquí.
    Ug

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  2. es que ciertamente el siglo I a.C., desde mi punto de vista, es uno de los más interesantes de toda la historia de Roma con la decadencia de la "res publica", la vida y obra de Cicerón, la subida y asesinato de J.César, la guerra entre Octavio y Marco Antonio con Cleopatra de por medio y la posterior entronización como emperador del primero... y un largo etcétera... sin olvidar que Pompeyo fue uno de sus protagonistas también... no se puede pedir más.

    Un saludo!

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  3. ¡Qué mala leche!Con la cara de pan que tiene. Pero estoy de acuerdo con el comentario de Tío Eugenio, el naturalismo del retrato es espectacular.

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  4. Poco magno me parece a mí Pompeyo. Anduvo huyendo como un conejo en más de una ocasión: en Hispania enfrentado a Sertorio; en Farsalia y en Egipto contra César. En fin, uno más a quien hay que entender en el convulso mundo del siglo I antes de C. en la Roma republicana.

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