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8.1.10

Alejandría era un polvorín... ¿antisemita?

Si has visto la película Agora o has leído mi post acerca de la filófosa Hipatia, sabrás que la Alejandría del s. III al IV era habitual escenario de cruentos enfrentamientos entre las diferentes etnias y religiones que la poblaban, ya fueran griegos o egipcios, cristianos, judíos o paganos. Supongo que el hecho de ser una de las mayores metrópolis de la Antigüedad, contribuía a que saltaran chispas entre sus habitantes... pues bien, parece ser que lo de "el roce no forzosamente hace el cariño" ya se lo aplicaban unos siglos antes: Flavio Josefo, en el libro II de su Guerra de los Judíos, nos narra uno de estos episodios de enfrentamientro étnico- religioso, de resultado muy negativo para la población judía de la ciudad... ¿nos hayamos ante una primigenia manifestación de antisemitismo o se trata más bien del clásico reparto de tortas entre vecinos mal avenidos, y que lamentablemente acabó en un baño de sangre?




Juzgad vosotros mismos...
En Alejandría siempre había discordia y revuelta entre los naturales y los judíos. Desde aquel tiempo que Alejandro dió a los valientes y esforzados judíos libertad de vivir en Alejandría, por haberle valerosamente ayudado en la guerra que tuvo contra los egipcios, concedióles todas las libertades que tenían los mismos gentiles de Alejandría; conservaban la misma honra con los sucesores de Alejandro, y aun les habían diputado cierta parte de la ciudad, para que allí viviesen y pudiesen tener más limpia conversación entre sí, apartados de la comunicación de los gentiles, y concediéronles que también pudieran llamarse macedonios.

Después, viniendo Egipto a la sujeción de los romanos, ni el primer César, ni otro alguno de los que le sucedieron, quitaron a los judíos lo que Alejandro les había concedido. Estos casi cada día peleaban con los griegos; y como los jueces castigaban a muchos de ambas partes, acrecentábase la discordia y riña entre ellos, y como también en las otras partes estaba todo revuelto.

Se encendió más el alboroto porque, habiendo hecho los de Alejandría ayuntamiento para determinar embajadores que fuesen a Nerón sobre ciertos negocios, muchos judíos vinieron al anfiteatro mezclados entre los griegos. Siendo vistos por sus contrarios, comenzaron a dar luego voces de que los judíos les eran enemigos y venían por espías. Además de esto pusieron las manos en ellos, y todos fueron por la huída dispersados, excepto tres, que arrebataban como si los hubieran de quemar vivos. Por esto quisieron todos los judíos socorrerles, y comenzaron a tirar piedras contra los griegos, y después arrebataron manojos de leña en fuego, y vinieron con ímpetu al anfiteatro, amenazando poner fuego a todo y quemarlos allí vivos; y ejecutaran ciertamente lo que amenazaban, si Alejandro Tiberio, gobernador de la ciudad, no refrenara la ira grande que tenían.

No comenzó éste a amansarlos al principio con armas ni con fuerza; sino poniendo a los más nobles de los judíos por media, amonestábales que no moviesen contra de los soldados romanos. Mas los sediciosos burlábanse del benigno ruego, y aun a veces injuriaban a Tiberio: viendo, pues, éste que ya no se podían apaciguar sin gran calamidad aquellos revolvedores, hizo que dos legiones de los romanos viniesen contra ellos, las cuales estaban en la ciudad, y con ellas cinco mil soldados que por acaso habían venido de Libia para destrucción de los judíos; y mandó que no sólo los matasen, mas que después de muertos los robasen todos y pusiesen fuego a sus casas. Obedeciendo ellos, corrieron contra los judíos en un lugar que se llama Delta, porque allí estaban los judíos todos juntos, y ejecutaban valerosamente lo que les había sido mandado; pero no fué este hecho sin victoria muy sangrienta, porque los judíos se hablan juntado y puesto delante a los que estaban mejor armados, y así resistiéronles algún tiempo; mas siendo una vez forzados a huir, fueron todos muertos. No murieron todos de una manera, porque los unos fueron alcanzados en las calles y en los campos, y los otros cerrados en sus casas y con ellas quemados vivos, robando primero lo que dentro hallaban, sin que los moviese ni refrenase la honra que debían guardar con la vejez de muchos, ni la misericordia a los niños; antes mataban igualmente a todos.

Abundaba de sangre todo aquel lugar, porque fueron hallados cincuenta mil cuerpos muertos, y no quedara rastro de ellos, si no se pusieran a rogar y perdón. Alejandro Tiberio, teniendo de ellos compasión, mandó a los romanos que se fuesen: y los soldados, acostumbrados a obedecer sus mandamientos, luego cesaron; mas la gente y pueblo común de Alejandría apenas podían contenerse en lo que hablan comenzando, por el gran odio que a los judíos tenían, y aun penas se podían apartar de los muertos.

Este, pues, fué el caso de Alejandría.

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4 comentarios:

  1. Leches, feliz año. Ya era hora de que volvieras. A ver que iba a leer yo en mis horas muertas del trabajo!

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  2. Gracias compañero!

    es que mis vacaciones han sido forzosas y merecidas: mujer (muy) embarazada, más trabajo, y qué caray! desconectar de vez en cuando es mano de santo para retomar el blog con ganas...

    Pues eso, que tengas muchas horas muertas en el trabajo!

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  3. "Antisemitismo en la antigüedad" me parece una barbaridad de conceptos tomados de los pelos y de manera totalmente tergiversada a favor de los judíos de la actualidad, para tratar de seguir siendo las eternas victimas.
    Los judíos fueron un pueblo perseguido como cualquier otro pueblo dominado que se oponía al soberano conquistador de turno. El pensar que fueron los más perseguidos de la historia o las peores victimas ante las atrocidades que les sucedieron es desconocer, o mejor dicho, minimizar las demás atrocidades que pasaron al conjunto de los demás pueblos y naciones.
    Creo que lo correcto es decir: Enfrentamientos entre x pueblo o nación y los judíos.
    Otra cosa, los ponen como victimas en el texto del saqueo producido por los romanos como que hubiera sido un hecho fuera de lo ordinario como un castigo mas grande de lo normal. Cuando, si revisamos la historia vemos que el pueblo judío fue uno de los que más se levantaron contra los romanos, y que sus conquistadores fueron siempre saqueadores, y que en dichos saqueos los ancianos y los niños nunca eran respetados.
    Por último, debe estar muy bien documentado la razón de la trifulca, el que hayan visto como espias o traidores a los judíos debe ser por algo que no están diciendo, por que nadie es tan santito en 5780 y pico de años de historia.

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  4. Yo también opino que no se trataba necesariamente de antisemitismo, como tampoco lo es ahora. No creo que haya habido un antisemitismo particular más que en durante la Europa fascista. No me parece que los judíos fueran odiados por los griegos más de lo que los propios judíos odiaban a los griegos. La cosa era mutua e igual de estúpida por ambas partes, diría.

    En aquella ocasión parece ser que fueron los judíos quienes empezaron el enfrentamiento. Es una tradición suya muy arraigada empezar un conflicto y, cuando son respondidos, acusar a todo el mundo de antisemita (tal como hacen hoy día en Palestina). Así tienen carta blanca.

    Esto no puede ocultar la excesiva brutalidad con que actuó Tiberio, asesinando a ancianos y niños. Escalofriante.

    Los estúpidos conflictos inter-étnicos no han cambiado nada en 2000 años.

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