¿Conoces nuestra red de blogs?: Historia Clásica + Biblioteca clásica + Historia de la Humanidad

14.11.07

Damasco

Nuestra experta viajera, Carmen, nos vuelve a obsequiar con la narración detallada de una de sus últimas visitas: Damasco. Su relato está tan repleto de colores, sonidos y olores, que nos dán ganas de entrar en cualquier web de viajes y contratar el vuelo ahora mismo. Disfrutad con esta lectura.


Para ambientar esta lectura os sugiero escuchar "The visitors", de Hamza el Din, parte de la BSO de la película Babel. La tienes en iTunes:

Hamza El Din - Babel (Music From and Inspired By the Motion Picture) - The Visitors


Damasco: Una ciudad para disfrutarla. Pasear por el zoco al-Hamidiyya, perderse por las callejuelas que lo rodean, visitar las mezquitas y palacios, saborear el bullicio de la ciudad.... muchos son los alicientes que se nos presentan y que hacen que la Unesco la declarara Patrimonio cultural de la Humanidad en 1979.

Considerada la ciudad más antigua del mundo, habitada de forma continuada, con seis mil años de vida, es una mezcla de culturas y épocas. Es lugar sagrado tanto para el mundo cristiano ( recordemos la visión que tuvo San Pablo en su camino a Damasco) como para el islámico. Nos adentraremos en la ciudad, se impone una larga visita a pie por el casco antiguo. Iremos encontrando numerosos vestigios romanos (restos de la muralla, ruinas del templo de Júpiter, puerta Bad Sharqi, etc...) que nos irán sorprendiendo. Junto a éstos , el zoco , al que conviene dedicarle un buen rato. Es todo un espectáculo. Un sinfín de tiendas, con mucho color y a veces también olor (jabones, especies...) Reina una gran animación, con mucha gente, a veces familias enteras, comprando y paseando. Es posible cruzarse con un aguador, vestido al modo tradicional, ofreciendo y vendiendo vasos de agua. Una gran parte del zoco está cubierta, con pequeños agujeros para que pase la luz. Cerca del zoco se puede visitar el palacio Azem, del siglo XVIII, antigua residencia del gobernador de Damasco, y en la actualidad Museo de las Artes y tradiciones. Alrededor de unos magníficos patios se distribuyen una serie de aposentos temáticos donde, mediante unos maniquíes, se explica cómo se vivía , se viajaba a la Meca, se trabajaba el cobre o el cuero etc... antiguamente.

Entre las muchas mezquitas de Damasco, dos destacan especialmente. La primera sería la mezquita Ruqayya, chiíta, menor en tamaño pero muy rica en ornamentación. Tiene dos zonas diferenciadas, una para hombres y la otra para mujeres. En su interior podemos ver el sepulcro de la hija de Hussein, objeto de gran devoción.Esta tumba es accesible por dos lados para que no se mezclen ambos sexos. Todas las paredes, columnas, bóvedas y techos son una auténtica filigrana, con mármoles de diferentes colores, dorados....Para entrar hace falta descalzarse, te dan una bolsa de plástico para que lleves tus zapatos. Las mujeres deben cubrirse enteramente con una túnica negra que te prestan en la entrada y que devuelves al salir. Son muy estrictos, a mi me riñó muy indignado un guardián porque me resvaló ligeramente la túnica y se me veía un poco el nacimiento del cabello. Además de gente rezando, es una especie de lugar de reunión , con personas conversando, paseando...

La segunda es la Gran Mezquita de los Omeyas, del siglo VIII (hacia 705), realmente magnífica. Es el cuarto lugar más sagrado del Islam, tras la Meca, Medina y la cúpula de la Roca de Jerusalem. En su construcción se "reciclaron" materiales procedentes de los restos romanos. Tiene un patio inmenso, lujosamente ornamentado, y dos hermosos minaretes . En uno de ellos se encuentra la famosa cúpula de los relojes.Al entrar en la mezquita sorprende su tamaño y la mucha gente que hay alli: vemos personas rezando con gran devoción, otras hablando, niños jugando, algunos aprovechan para echarse un sueñecito......Uno de los lugares más sagrado de la mezquita es el mausoleo de Hussein, otro es la cripta donde dicen que se encuentra la cabeza de Juan el Bautista, venerado también por el Islam . En el interior de esta mezquita se guardó durante siglos el tesoro de Damasco. Al lado de este edificio veremos otro más pequeño, pero también visitado por muchos fieles : es el Mausoleo de Saladino. Vale la pena entrar y ver la rica ornamentación interior. Tanto para visitar la mezquita como para el mausoleo de Saladino, las mujeres deberán cubrirse totalmente. Al entar les entregarán una especie de gabardina de color parduzco, que se devuelve al salir. No son tan estrictos como en la primera mezquita. Al terminar las visitas , se impone volver al zoco, para gozar del espectáculo, hacer algunas compras después de un buen regateo, pasear....Si se quiere comer o tomar algo, hay muchos sitios a donde acudir. También vale la pena callejear por los alrededores, está lleno de rincones pintorescos que se van descubriendo. Si os animaís a visitar Damasco, acordaos de mí.

Buen viaje.

Carmen.

Otras rutas de nuestra experta en viajes: Berlín y su Isla de los museos


En Panoramio puedes ver otras fotos de Damasco.


La nueva forma de entender la historia

www.historiaclasica.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.