¿Conoces nuestra red de blogs?: Historia Clásica + Biblioteca clásica + Historia de la Humanidad

30.7.10

Por fín, vacaciones!


Artiga de Lin, originally uploaded by Ramiro Sánchez-Crespo.
Me voy, por fín, a disfrutar de 3 semanas de vacaciones. Ha sido un semestre especialmente duro y a la vez gratificante: He tenido una hija preciosa, me han promocionado, mi hijo de dos años ha empezado a demostrar dotes de liderazgo ( domina el NO como un maestro)... en suma un muy buen año, pero agotador, tanto para mí como paraa mi mujer.

Por este motivo, durante las 3 próximas semanas publicaré poco o casi nada, así que espero que sepais disculpar mi ausencia y esperar a mi regreso.

A los que tengais la suerte de estar también de vacaciones, ¡disfrutad!... el resto... ¡ánimos!

Saludos a todos,


PS: La foto es una panorámica de la Artiga de Lin, en el Valle de Arán, uno de mis refugios para este Verano.Aquí va el texto

¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
  Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com

28.7.10

¡Mamá, quiero ser Gladiador!!

Ahora que se acercan las vacaiones veraniegas (algunos afortunados ya se en cuentran totalmente sumergidas en ellas), es el momento de poner a prueba las ADSLs domésticas y descargarse (siempre de forma legal y lícita...), algunas series y documentales que no hemos tenido oportunidad de ver durante el año. Aquí os presento uno de estos casos:

La BBC ha realizado un documental titulado Gladiators: The Brutal Truth. Como aperitivo del mismo, os presento un video bien cortito y divertido, donde el ex miembro de Monty Python Terry Jones se viste de corto y se dispone a recibir un curso introductorio a las artes gladiatorias, impartido por una especie de instructor de extras cinematográficos. Una de las cosas interesantes que menciona el video, un extremo por confirmar, es que los gladiadores eran más acróbatas que simulaban luchas que no luchadores reales que ponían su vida en peligro... si seguís el blog, ya sabeis que hallazgos recientes en Inglaterra cuestionarían esta hipótesis... en todo caso, os dejo con esta divertida e irónica escena.



Artículos relacionados:


¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

Habilidades mongolas

Si alguien no tiene claro por qué los mongoles de Gengis Khan llegaron en el s. XIII hasta donde llegaron, este magnífico video del Guardian británico lo deja muy claro...


Para saber más sobre la Historia de Mongolia


¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

27.7.10

Testimonios de turistas de otra época a la Acrópolis

Visto ayer en El Periódico, gracias al Facebook de Sebastià Giralt

La huella catalana


Dentro de unas semanas se colocará una placa de mármol en la Acrópolis, al pie de los Propileos y junto a la puerta de Beulé, que reproduce las palabras de elogio que Pere el Cerimoniós escribió en 1380, cuando ordenó que unos ballesteros protegieran la Acrópolis, en aquel tiempo en manos catalanas. El rey Pere señaló entonces que la Acrópolis era «la pus richa joya qui al mont sia», una frase que se grabará en catalán, griego, inglés y castellano para recordar uno de los primeros elogios sobre el monumento más visitado de Grecia.

«Fue el obispo Juan Boyl, que vivía entonces en la Acrópolis, quien solicitó al rey una guardia para protegerla», cuenta Eusebi Ayensa, un apasionado ampurdanés, promotor de la placa, que dirige el Instituto Cervantes de Atenas. «Es entonces cuando este escribe la frase descubierta por el historiador Antoni Rubió i Lluch (1856-1937). Varios historiadores han resaltado la importancia del elogio, escrito antes del renacimiento, y, aunque me consta que ya se intentó anteriormente, es ahora cuando las autoridades griegas han aprobado la colocación de la placa».

LA LLEGADA DE LOS ALMOGÁVARES / La propuesta de Ayensa ha contado con el apoyo de Carmen Caffarel, directora del Instituto Cervantes, y de los arqueólogos griegos Tassos Tanoulas y Alexandros Mandis, vinculados a la Acrópolis. «En el 2011 se cumplirán 700 años de la llegada de los catalanes a Atenas», apunta Ayensa. «Es entonces cuando se inaugurará oficialmente la placa, junto con una exposición sobre la presencia catalana, que se hará en la sede del Instituto Cervantes, y un ciclo de conferencias».

La relación de los catalanes con la Acrópolis, a la que llamaban Santa Maria de Cetines, tiene su origen en la Companyia Catalana d'Orient, formada en 1281 por mercenarios a las órdenes de Roger de Flor para luchar en Sicilia a favor de la Corona de Aragón. Después de la victoria, los almogávares viajaron en 1303 a Constantinopla para ayudar al emperador bizantino y, tras el asesinato de Roger de Flor, devastaron la región, incluidos los monasterios del monte Athos. En 1311, su victoria sobre los francos en la batalla del río Cefis les convirtió en señores de Atenas, que ofrecieron a la Corona de Aragón. Esta conservó los ducados de Atenas y Neoptaria hasta el año 1388.

UN MAL RECUERDO PARA GRECIA / «La verdad es que los griegos guardan un recuerdo nefasto de los catalanes

–indica Ayensa, que ha estudiado el tema con profundidad–, a los que tenían por sucios, saqueadores y violentos. En Neopatria escuché a una vieja que decía: '¡Ojalá acabes bajo la espada de un catalán!'. Y hay frases despectivas sobre los catalanes. La placa, sin embargo, está concebida como un detalle hacia Grecia en unos momentos difíciles, como un pequeño gesto que acerca a los dos pueblos. A lo largo de la historia, Grecia ha sido repetidamente expoliada y humillada, y aún tiene clavada la espina del saqueo de los mármoles de la Acrópolis por Lord Elgin. Por eso pienso que es importante destacar el elogio de Pere el Cerimoniós».




¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

23.7.10

De panes pompeyanos y otros detritos biológicos

Ya hemos comentado en otras ocasiones que la erupción del Vesubio en el 79 dC fue una tristísima desgracia que ha tenido una consecuencia positiva casi 2000 años después: La absoluta congelación en el tiempo de una ciudad, con habitantes, edificios y todo tipo de enseres incluidos.

Ya hemos visto otras muestra antes, pero como ejemplo de sorprendente conservación aquí teneis un panecillo que cubierto por las cenizas volcánicas se ha mantenido en relativo buen estado hasta hoy:

Roman Bread a bit overdone by the pyroclastic flow from Vesuvius that engulfed Boscoreale


Actualización: Mientras escribía esto, me ha entrado en el RSS Reader un interesantísimo artículo que nos presenta un tema relacionado: Los arqueologos en misión pompeyana han redirigido sus esfuerzos desde la recuperación de grandes elementos arquitectónicos hacia el redescubrimiento de pequeños detalles de la vida doméstica de los antiguos romanos, como la alimentación. En el caso de Herculano, hay numerosos restos de alimentos que se han conservado de forma aceptable, desde el pan que os mostraba en la foto anterior a platos repletos de olivas ( a ver si encuentro la foto por algún sitio); sin embargo, en el caso de Pompeya esto no es así. Por este motivo, arqueólogos como Andy Fairbairn, han puesto en el ojo de mira las letrinas y cloacas de la ciudad. Allí están encontrando (vaya sorpresa) grandes cantidades de excrementos humanos y restos alimentarios, crucial base para reconstruir las dietas alimenticias de muestros antepasados. Os recomiendo una lectura tranquila del artículo titulado Pompeii Poop que publica la Discovery Channel Magazine.


Artículos relacionados: Pompeya y Herculano





¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

21.7.10

Del "civis romanus sum" al "Ich bin ein Berliner"

Os recupero uno de mis artículos antiguos, que me gusta especialmente, acerca del discurso de Kennedy en la Rathaus de Berlín en 1963, en que pronunció las ya míticas palabras...

Ich bin ein Berliner



"Ich bin ein Berliner" ("Yo soy de Berlín") es una célebre frase que el Presidente de los EEUU, John F. Kennedy, pronunció el 26 de Junio de 1963 en un emotivo discurso en el sector occidental de Berlín. Con estas palabras remarcó el apoyo y soporte de los Estados Unidos al Gobierno democrático de Alemania Occidental, al poco tiempo de que el Gobierno comunista de Alemania del Este erigiera el Muro de Berlín como herramienta para retener a sus ciudadanos.

Este discurso está considerado como uno de los mejores de Kennedy, y como uno de los momentos clave de la Guerra Fría. Fue una auténtica inyección de moral para los berlineses occidentales, que vivían en un enclave enmedio de Alemania Oriental y temían por aquel entonces ser ocupados por los comunistas. Desde el balcón del Ayuntamiento de Berlín Kennedy pronunció las palabras siguientes:
"Two thousand years ago the proudest boast was civis romanus sum [I am a Roman citizen]. Today, in the world of freedom, the proudest boast is 'Ich bin ein Berliner'… All free men, wherever they may live, are citizens of Berlin, and, therefore, as a free man, I take pride in the words 'Ich bin ein Berliner!'...

...Freedom has many difficulties and democracy is not perfect, but we have never had to put a wall up to keep our people in, to prevent them from leaving us."

... o lo que es lo mismo:
"Hace 2000 años, lo mejor que uno podía decir era Civis romanus sum [yo soy un ciudadano romano]. Hoy, en el tiempo de la Libertad, el mayor alarde es proclamar 'Ich bin ein Berliner'… Todos los hombres libres, no importa donde vivan, son ciudadanos de Berlín, y por tanto, como hombre libre, me enorgullezco hoy de decir 'Ich bin ein Berliner!'...

... la Libertad tiene muchas dificultades y la Democracia no es perfecta, pero nunca hemos tenido que levantar un muro para retener a nuestro pueblo dentro, impidiendo así que abandone nuestra causa."


En el siguiente video podeis rememorar el discurso completo:



¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

20.7.10

Sobre arcos, egipcios, Heródoto y los principios de la Historia

La Contra de La Vanguardia nos regala hoy otra de esas entrevistas que desviertan devoción cuasi religiosa por esta valiosísima sección del periódico. Hoy toma la palabra Rubén Montañés, traductor al catalán de la Historia de Heródoto. Debería hablar con los editores del diario barcelonés, el Conde de Godó y Cía, para pedirles permiso para recopilar todas las netrevistas que han realizado en esta sección de temática Clásica... de buen seguro formarían ya un corpus con valor propio...

Los Dioses envidian los éxitos de los Hombres

Leer los nueve libros de la Història de Heródoto - escrita hace 25 siglos y traducida hoy al catalán por Rubén J. Montañés (La Magrana)-es tan fascinante como leer El Señor de los Anillos,aunque aquí emerge un mundo que parece inventado por una fantasía febril, pero que fue el del siglo V a. C. en el Mediterráneo, ese lago en cuyas costas croaban los griegos. Heródoto fue uno de ellos, y muy viajero: vio cosas, las plasmó en prosa y las relató en el ágora de Atenas. Así nace la historiografía, la antropología, la literatura de viajes y el reporterismo. Hoy, su narración da placer al lector curioso. Montañés la dedica a su padre fallecido, que no llegó a tiempo de leer la traducción completa...
Tira con arco?
 Con arco recurvado tradicional.

 ¿Cómo es?
Como el que disparaba Ulises en La Ilíada:lo formaban dos cuernos de cabra unidos por un armazón de bronce. Se llamaba toxá:de ese término griego deriva tóxico,dañino... Yo practico tiro instintivo.

¿En qué consiste?

 
Nada de aparatos de arco olímpico. ¡Sólo tu arco desnudo y tu cuerpo! Me serena.

¿Por qué?
Porque pide paciencia, perseverancia, calma y tranquilidad de espíritu.

¿Tranquilidad de espíritu?

 
El brazo abre el arco... Pero no es el brazo: es la espalda... Pero no es la espalda: ¡es la mente! La mente alinea arco, flecha, diana: en ese momento hay sólo la línea de pensamiento mente-diana y nada más...

Y si la flecha da en la diana..., ¿qué?
Si acierto una vez, alegría. Si acierto dos, más alegría. Si son tres..., ¡me voy a casa!

¿Y eso?
Para no incurrir en hýbris.

¿Qué es hýbris?
Soberbia, jactancia, exceso, desmesura...

¿El máximo pecado para los griegos?

Pecado es un concepto judeocristiano, no griego, que hablaban de theîosfthónos.

Traduzca.

"Envidia divina": los dioses son envidiosos de los éxitos de los hombres, así que el hombre soberbio se expone a ser fulminado.

¿Mejor no llamar la atención del dios?

 
Mejor. De ahí la máxima délfica: medén ágan ("nada en exceso"), pauta de contención. Así lo creía Heródoto en el siglo V a. C.

¿Quién era Heródoto?

Escribió los nueve libros de la Historia,primera descripción del mundo conocido, con los pueblos que lo habitaban y sus costumbres. Y ahí relata los hechos "grandes y admirables" de la guerra entre griegos y persas. Heródoto escribe para "darles lustre".

Lo consiguió: 25 siglos, y siguen vivos...
En la universidad, como deberes de la carrera, me enganché e iba traduciendo...

¿Por qué?

¡Cuenta cosas fabulosas! Se las daba a leer a mi padre y le encantaban...

¿Por qué es importante la Historia de Heródoto?

Cicerón (siglo I a. C.) le calificará ya como "padre de la historia": Heródoto es el primero que usa la palabra historie ("indagación", "investigación") para calificar su escrito, palabra derivada de hístor ("el que sabe algo porque lo ha visto": testigo ocular, vamos).

¿Viajó Heródoto por todo el mundo conocido entonces?

Parece que fue mercader de tejidos y perfumes, y viajó por su Jonia natal, el Egeo, las costas del mar Negro, Fenicia, Mesopotamia, Egipto hasta Asuán, norte de África,Sicilia, sur de Italia...

¿No tocó la península Ibérica?

Parece que no, pero cita los contactos foceos con Iberia (las costas hoy catalanas) y Tartessos (al sur de la Península).

¿Son fiables las informaciones que da?

 
Era un viajero curioso y atento: su Historia es el primer libro de viajes. Si algo no lo había visto él, consignaba "según me han relatado" y subrayaba que no tenía por qué creérselo.

Pero lo contaba.

Era un cronista helenocentrista, más que un historiador al modo académico moderno. Su Historia compila muchos datos, pero sobre todo fascina por su encanto narrativo.

¿Qué pasaje maravillaba más a su padre cuando usted se lo daba a leer?

El libro II, dedicado a curiosidades de Egipto. Heródoto decía que los egipcios iban al revés en todo: las mujeres orinaban de pie y los hombres, sentados; los egipcios comían en privado y defecaban en público...

¿En qué se basaba Heródoto?

En que el río Nilo discurría al revés de los ríos griegos: ¡en verano crecía...!

¿Qué parte le interesa más a usted?

Es el primero que esboza Europa (Occidente) ante Asia (Oriente), pues antes no había conciencia de tal límite cultural: él lo traza al narrar el choque griego-persa.

¿Aparecen en la Historia el espartano Leónidas y sus 300 frente a Jerjes?

¡Claro, eran contemporáneos! Cuenta el asombro de Jerjes ante el sacrificio por tierra de los espartanos (mientras se peinaban cuidadosamente sus largos cabellos antes de batallar para morir), que permitiría la ulterior victoria naval griega.

¿Alguna curiosidad que le atraiga?

Dice que los etíopes "son los más rápidos de piernas de todos los hombres".

No deja de ser así 2.500 años después...
Dice que más allá de Crimea es imposible avanzar porque el aire se colapsa de plumón de ave... ¿Imaginación exótica... o alude a los copos de escarcha y nieve?

Todo es interpretable, claro...

Consigna cientos de datos sobre decenas de pueblos: cómo visten, se peinan y se perfuman, qué comen y beben, y sus rituales, creencias, hábitos... ¡Heródoto funda la antropología! Es un gran placer leerle.

¿Qué gran diferencia entre Occidente y Oriente captamos en Heródoto?

Oriente tiene autócratas como Jerjes que hasta ordenan azotar al mar cuando se porta mal. Y Occidente sortea esa hýbris con la isegoría (igualdad de voz: libertad de expresión) y la isokratía (poder para todos): todos implicados en defender la patria.


Artículos relacionados: Extractos de Heródoto




¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
  Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

19.7.10

En breve...



... entrevista con Adrian Goldsworthy



¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

¿Qué mejor sitio?

... para exponer piezas recuperadas del expolio que el propio Coliseo?




Las 337 piezas expuestas en el Anfiteatro Flavio incluyen todo tipo de vasijas, elementos de bronce y estatuas de mármol, algunas datadas en fecha tan temprana como el s. VIII aC. Dicha colección, que podría tener un valor de mercado cercano a los 15 millones de €, procede de una devolución desde Suiza, tras una investigación de 2 años acerca de su ilícito origen.

Esta demostración forma parte del (grandilocuente) agresivo plan del gobierno italiano por poner fin al expolio del patrimonio arqueológico del pais transalpino.

Más info en: Ansa.it





¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua? Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

10.7.10

10/07/2010

En un sólo fin de semana he visto 2 utilizaciones paradójicamente contradictorias de la bandera nacional catalana que me parecen un reflejo bastante definitorio del estado actual de la relación Catalunya - España...

Por un lado, la Manifestación en Barcelona en contra de la Sentencia del Constitucional, que básicamente ha tardado 4 años en anular el Estatut aprobado en 2 Parlamentos, y que congregó a más de 1 millón de personas...


... y por otro lado, a Xavi y Puyol celebrando la victoria de España en el Mundial, portando una Senyera...


Como alguien  con mucho sentido común ha dicho en Facebook:

Resumen del finde: nadie quiere pertenecer a algo en lo que (cree que) pierde. Todo el mundo quiere ser parte de algo en lo que (cree que) gana. Qué complicados somos... o qué simples.

A veces uno tiene la sensación de estar viviendo momentos importantes...


PS: Actualizo este post por la relevancia de los hechos ocurridos este fin de semana...


¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
  Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

9.7.10

Romanos, normandos y alemanes

Una de las cosas que siempre me ha maravillado más de la historia de Inglaterra es que tan sólo han sido invadidas en 2 ocasiones: La primera por los romanos, quienes en sucesivas oleadas, algunas no muy exitosas,  lograron tomar tierra y asentarse. La segunda por los normandos, quienes ayudaron a conformar ese aire altivo británico, dándole lo mejor del carácter francés.

Pues bien, para mi sorpresa, aparte de romanos y normandos, también la Alemania nazi puso su bandera en las Islas Británicas ... bueno, de hecho lo hizo en las más pequeñas de todas ellas: Las islas Guernsey...

La invasión alemana de Inglaterra... bueno, de parte de Inglaterra



Durante el primer semestre de 1940, Gran Bretaña asistía enmudecida al rápido avance por Europa de las tropas alemanas. Decidida a resistir, Inglaterra replegó sus fuerzas, llegando a aceptar uno de los hechos menos conocidos de la II Guerra Mundial: La invasión alemana de las islas británicas del Canal de la Mancha (Jersey, Guernsey, Alderney and Sark).


Situadas a tan sólo 20 millas nauticas de la costa de Francia, estas 4 islas eran extremadamente vulnerables y carecían de importancia estratégica para Inglaterra. En consecuencia, el Alto Mando decidió no defenderlas; las guarniciones locales fueron evacuadas y las islas fueron completamente desmilitarizadas.


Al mismo tiempo que las tropas alemanas avanzaban hacia la costa occidental de Francia, en Junio de 1940 fueron evacuados 30.000 habitantes de las 4 islas, aproximadamente un tercio de la población anterior a la guerra. El resto, una vez superado el pánico inicial, decidió quedarse e intentar pasar la guerra en casa, a fín de cuentas, ellos pensaban que no eran un objetivo militar prioritario... ¿pensaban los alemanes lo mismo?


La cuestión principal fue que los Mandos germanos no sabían que las islas habían sido desmilitarizadas, con lo que procedieron con las operaciones de invasión: El 28 de Junio la Luftwaffe bombardeó las islas principales, Jersey and Guernsey, causando 44 bajas entre la población civil. 2 días más tarde, tropas de la Luftwaffe tomaron el control del aeródromo de Guernsey. Para su disgusto, allí tuvieron noticia por primera vez de que las islas no estaban defendidas... se lo dijo en jefe de la policía local...


Al día siguiente, un destacamento de la Gotenhafen (soldados de la Marina germana) desembarcó en Guernsey e izó finalmente la bandera alemana. El resto de islas fueron tomadas de igual forma en los días siguientes... sin un sólo disparo.


Así el 4 de Julio, Alemania tenía ya pleno control sobre las islas británicas del Canal. Cabe decir que la convivencia entre los isleños y los invasores no fue tan traumática como uno podría esperar, con algunos episodios de confraternización al más puro estilo de la serie de TV inglesa "Alló, alló".

Hacia el final de la guerra, el deterioro de los suministros de alimentos, y la falta de productos de primera necesidad enrareció el ambiente en las islas, lo cual propició al mismo tiempo un ligero movimiento de resistencia.

Las islas Británicas del Canal de la Mancha fueron el único territorio británico ocupado por los alemanes, hasta que en Mayo de 1945 fueron liberadas.




Artículos relacionados: Britania



¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
  Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

2.7.10

Entrevista a Valerio Massimo Manfredi

Enseñar y escribir para vivir. Vivir de la historia. La historia como estilo de vida. Todo esto hace que Valerio Massimo Manfredi sea uno de mis referentes vitales (de hecho, me gustaría ser como él): Arqueólogo, profesor de historia en la Bocconi, escritor de novelas históricas de gran acogida popular (que sí, que son best sellers, pero muy bien escritos)...

Vía Citas Latinas (uno de los blogs que más recomiendo seguir, ya que cada uno de los infrecuentes artículos en una joya de erudición), descubro que el diario La Nación publicaba recientemente una extensa entrevista con Don Valerio, así que, a pies juntillas y sin habérmela leído siquiera, aquí os la presento, para vuestro disfrute personal:


Cuando la historia es una gran novela épica

Entrevista en Módena con uno de los reyes de la narración histórica. El autor italiano de la famosa serie Aléxandros habla del fenómeno editorial del género, de sus investigaciones y del lugar que ocupa la imaginación en sus documentados y trepidantes libros

Por Elisabetta Piqué
Corresponsal en Italia - Módena, 2010

El taxi llega a su villa , rodeada por un cuidadísimo parque, luego de media hora de viaje desde la estación de Bolonia, a través de una encantadora campiña llena de duraznos en flor. Valerio Massimo Manfredi, barba y melena blanca, 67 años muy bien llevados, nos espera en la entrada.
Apenas lo reconoce, el taxista, un muchacho joven, sale como una saeta del auto y corre a saludarlo. "Me leí todos sus libros y quería felicitarlo", le dice. Manfredi, escritor italiano que saltó a la fama internacional con la serie Aléxandros , no oculta su satisfacción. Está acostumbrado a este tipo de escenas. Según cuenta a adncultura durante una larga entrevista en su enorme y ecléctica casa de Piumazzo -"hecha a mi imagen y semejanza", según dice-, que se hizo construir hace cinco años en un terreno cercano al de su familia, para él es normal que la gente lo pare por la calle para decirle que ha leído todas sus novelas. En la charla, almuerzo y café de por medio, Manfredi reveló cómo llegó a ser tan conocido en Italia -donde condujo varios programas televisivos de historia- y a ser considerado en el mundo (mal que le pese) una suerte de "rey" de la novela histórica.
La serie Aléxandros , que escribió en 1998, vendió seis millones de ejemplares y fue traducida a treinta y seis lenguas en cincuenta y cinco países. "Escribí la trilogía como en apnea, sin parar nunca para mantener la tensión y la excitación. Escribí mil ciento setenta y cinco páginas en once meses: es una exageración y también una blasfemia, porque una opinión difundida entre los escritores es que debe haber una suerte de maceración... Pero el mío es otro modo de escribir, que hace que uno arrastre al lector en un vórtice", explica.
Manfredi, casado con una estadounidense y padre de dos hijos (Giulia, de 25 años y Fabio, de 22), escribió muchos otros libros exitosos. Y acaba de publicar un thriller político, Los idus de marzo , sobre el asesinato de Julio César. Nacido en Piumazzo, pueblito de la provincia de Módena, en la región de Emilia Romaña, en los años 70 se dio cuenta de que tenía talento para escribir. En ese momento, enseñaba en la universidad Arqueología y topografía del mundo antiguo, tras haber estudiado Letras Clásicas en la Universidad de Bolonia y haberse especializado en topografía del mundo antiguo en la Universidad Católica de Milán. Fueron sus estudios, junto a sus apasionantes viajes y aventuras por el mundo (en Oriente, Pakistán, Afganistán, Irán, Irak, Marruecos, Jordania, etcétera), lo que permitió que fuera madurando en su interior el mundo que luego saldría a flote en sus libros.
-¿Escribía de niño?
-No, de chico leía muchísimo, porque al estar cinco años pupilo en un colegio, tampoco había muchas otras distracciones...
-¿Y leía de todo?
-De todo. Pero me gustaban mucho la aventura, los viajes. Julio Verne, Emilio Salgari, pero también otras cosas. A los 16 años había leído todo Edgar Allan Poe, Dickens. Me gustaba escribir, por ejemplo, las redacciones para la escuela. A los 20 años, como todo el mundo, yo también probé escribir. Justo el otro día encontré en el archivo, poniendo un poco de orden, una carpeta que decía "Intentos literarios". Y hay poesías de cuando estaba en la secundaria. Creo que todos hemos escrito poesías en la secundaria...
-¿Cómo fue el paso hacia la novela histórica?
-A la novela en general, porque yo he escrito de todo. La mitad de mis libros está ambientada en el presente: El oráculo (años 70), La torre de la soledad (años 30), Quimaira (ahora), El faraón del desierto (tercer milenio). Es decir, no tengo límites. Por otra parte, creo que todas las novelas son históricas. ¿Quién puede escribir una novela fuera de la historia? ¡Dios! Empecé a escribir por pura casualidad. Yo hacía unas pequeñas colaboraciones para una editorial de Bolonia. Ellos publicaban sólo clásicos, porque no pagaban derechos de autor... Un día la editora me dijo que iban a sacar una serie de narrativa, pero esta vez original y me preguntó: "¿Por qué no probás vos también? Sé que estás en el Instituto de Historia Antigua". Le contesté que nunca lo había hecho, pero que podía probar. Fue así como escribí una novela (en verdad, la mitad de una novela, porque ellos no querían que superara las 150 páginas) que se vendió bastante bien.
-¿Cuál?
-El título era otro, pero esa novela se convirtió luego en la primera parte de uno de mis libros más exitosos, Talos de Esparta .
-¿En qué año lo escribió?
-Años 70... Entonces me di cuenta de que era capaz de escribir. Y unos años más tarde se me ocurrió otra idea. Estaba excavando cerca de Roma con mis estudiantes de la Universidad Católica de Milán, huésped de mis colegas de la Universidad de Roma. Pensé que quería un editor más grande y sin ningún tipo de límites. La idea de escribir un libro, enviarlo y que después me mandaran la tarjeta amarilla "No entra en los programas editoriales" no me cerraba. Gracias a un amigo que trabajaba en Mondadori, logré obtener una cita con el editor y le planteé que quería exponerle un proyecto editorial. "Sabe, si todos vinieran a exponernos proyectos editoriales, nosotros no haríamos nada", me contestó. "Tiene razón, ya no lo molesto más", le respondí. Mientras me estaba yendo, agregué: "Pero si usted me da cinco minutos, se dará cuenta de que si no me los hubiera dado, no se lo habría perdonado jamás". Él se quedó descolocado. "A ver, escuchemos", me dijo. Y yo empecé a contarle la trama, como si fuera una película, todo pá, pá, pá...
-¿Era Aléxandros?
-No, Aléxandros llegó varios años después. Era Paladión , una historia moderna, con un ritmo infernal, un thriller arqueológico impresionante. Terminados los cinco minutos que habíamos convenido, le dije: "No quisiera aprovecharme de usted". Y el editor me detuvo: "No, no, tómese todo el tiempo que quiera, siéntese por favor". Entonces me di cuenta de que la cosa estaba cerrada... Me hizo hablar durante una hora, y yo también inventaba mientras hablaba, porque ni siquiera había hecho un esqueleto de la novela. Al final me dijo: "Es una historia fantástica, pero quién sabe cuándo usted la va a escribir". Le contesté: "Este verano, y si mientras tanto usted también me hace un contrato, voy a estar aún más contento". Fue así como salió esa novela, que fue un éxito.
-La primera novela con Mondadori.
-Sí, y después siempre me quedé en Mondadori.
-¿Por qué se leen las novelas históricas?
-Creo que la gente lee lo que le gusta, lo que considera lindo y apasionante. De qué tema se trate es un problema secundario. Como dije antes, no existe una novela que no sea histórica porque ¿cómo se hace, si no, para ambientarla? Para mí, más que la novela histórica, lo que fascina es la Antigüedad. La Antigüedad fascina porque vivimos en una dimensión cada vez más aleatoria, en una situación en la que prácticamente el ser humano, el individuo, es como una hoja al viento. Ya no hay más ideologías, no hay más creencias. La religión sufre por varios motivos. No hay más un punto de referencia: la globalización ha roto todos los obstáculos, todas las separaciones, pero también todas las formas de contención. Si uno va al pueblo a comprar algo, hay cosas chinas. Ya no existe el mundo al que estábamos acostumbrados y las personas tienen la impresión de no ser importantes. Las sociedades son cada vez más grandes y el individuo está cada vez menos presente o es cada vez menos tenido en consideración. Por ejemplo, Internet y el hecho de que todos quieran ser visibles en la Red, que todos quieran comunicarse, es una señal. No quieren estar en la oscuridad. La Antigüedad aparece como una dimensión en la que todavía había espacio para el individuo, el misterio, la aventura, para expandir la propia personalidad. Hoy la gran mayoría de las personas lleva una vida que no tiene ningún sentido: se levantan a la mañana, van a trabajar, hacen lo mismo todos los días, vuelven a la noche a su casa, encienden el televisor y se van a dormir. Esto, trescientos días al año. Y cuando se toman las vacaciones, van a los mismos lugares a hacer lo mismo que hacen todos. Por eso la Antigüedad es another time , another place , un lugar donde de algún modo todo era posible y todo era imposible. De hecho, podía suceder que un muchacho de 21 años como Alejandro tuviera el mundo de rodillas, frente a él, a la edad de mi hijo, a quien mi mujer todavía persigue diciéndole: "Comé la banana". Y también está la cuestión del exotismo y la curiosidad por dialogar de alguna manera con los propios antepasados. Hay muchos aspectos que ayudan.
-¿Quizás también ayude el hecho de que ya no existe una épica moderna?
-La épica no existe más. La épica fue el cine por un cierto período de tiempo. Pero también ahí estamos en las últimas fronteras. Sí, está Avatar pero después de Avatar, ¿qué se puede hacer?
-¿La vio?
-Sí, el distribuidor para Italia, que es muy amigo mío, quiso que yo estuviera en el estreno.
-¿Le gustó?
-Bueno... Es un film extraordinario desde muchos puntos de vista. Pero su importancia es que uno se da cuenta de que hemos llegado a un punto en que ya no hay nada imposible. La verdad es que ahora ni siquiera recuerdo la trama de Avatar , me acuerdo más de los pitufos. Las películas que me sé de memoria son Blade Runner , de Ridley Scott, 0 The Blues Brothers , o Matrix , el primero, o El Padrino . Es decir, ese tipo de películas que te quedan impresas porque están construidas de manera potente, con densidad sentimental, emotiva, con potencia expresiva. Es ése el tipo de películas que recuerdo. Avatar es una orgía óptica pero no me convence.
-¿Y cuánto de aventura y cine hay en sus novelas?
-En una novela hay de todo. El objetivo principal de la literatura es transmitir emociones y, a través de las emociones, también mensajes. Deriva justamente del hecho de que tenemos una mente que es mucho más grande que nuestra vida. Una mente que tiene capacidades infinitamente superiores a nuestro destino personal. Salgari, por ejemplo, que es uno de los más grandes escritores de aventura italianos, no se movió nunca de Turín. Sin embargo, ambientó sus novelas en todo el mundo porque era capaz de soñar, de inventar, de imaginar. Para que la emoción se transmita, todo debe parecer auténtico, aun si no lo es, aun donde no lo es. Por eso la perfección de los detalles, de los ambientes, de las situaciones es fundamental, si no, se rompe la magia.
-¿Hay reglas en cuanto a la imaginación histórica? ¿Cuál es el equilibrio entre la imaginación histórica y la ficción o la invención?
-La imaginación es ficción. Si nosotros hablamos de una novela, prescindiendo del período en que está ambientada, porque no cambia nada, siempre es imaginación. El otro día presentaba Los idus de marzo en Estados Unidos y en un momento me preguntaron cuánto hay de auténtico y cuánto de imaginación. Y es todo imaginación, si bien todo lo que cuento ha ocurrido en la realidad. Porque cuando habla César y hay un diálogo entre él, y por ejemplo, su mujer, o entre él y Cleopatra, soy yo el que habla. ¡No es él, no es Cleopatra, soy yo el que habla! De lo que realmente dijo César en su vida tendremos poquísimas frases que nos han llegado. Por lo tanto, es todo imaginación. Al mismo tiempo, digamos que mucho de lo que sucede en las páginas de la novela realmente ha sucedido. ¡Es otra dimensión! La historia con H mayúscula es el intento colectivo de la humanidad de construir una memoria común. La memoria después se transforma en identidad, algo de lo que tenemos una necesidad absoluta. Nadie puede vivir sin memoria, nadie puede vivir sin identidad. Pero sustancialmente hay dos dimensiones: la cronológica (esto pasó antes, esto pasó después) y la "política" (esto pasó debido a esto y tuvo estas consecuencias). La literatura tiene una tercera dimensión que es la de la vida, de los sentimientos, de las emociones, del terror, de la ansiedad, del amor. Tiene la capacidad de recrear ambientes. Ninguna página histórica mueve sus personajes en una situación ambiental de la misma forma, de modo unitario. Tenemos, por ejemplo, textos especializados que hablan de la vida cotidiana de Roma en el siglo I. Pero si hablamos de César, es todo un discurso, a nivel histórico, político, ideológico y cronológico. Son dos formas expresivas totalmente distintas.
-¿Como investiga los temas?
-Bueno, en literatura la investigación es bastante esencial pero no es tan radical, profunda y abarcadora como en el campo científico y es muy distinta de la que se hace en el ámbito histórico y científico. Por ejemplo, nada de lo que se cuenta en mi novela La torre de la soledad es verdadero, pero es una de las novelas que más me gustan. Tomemos la Odisea , que es para mí la novela más grande de todos los tiempos: nosotros sabemos bien que los cíclopes no existen, que las sirenas no existen, que los monstruos no existen, pero sin la Odisea seríamos mucho, mucho más pobres. Porque ahí el tema es otro: es contar la historia de un hombre en el que todos nos reconocemos. Cada uno de nosotros se reconoce en el protagonista de la Odisea , en esa ansiedad de ir siempre más allá, de perseguir un horizonte que se aleja cada vez que tratamos de acercarnos. El hecho de querer ir lejos pero también querer volver, las contradicciones del hombre, sus sentimientos, que son contradictorios pero que son el sentido de la vida, la sal de la vida. En suma, la investigación tiene como fin sobre todo dar un ambiente que sea auténtico. Si yo planto una banana en el jardín de Julio César, ya está, no es más algo creíble, no tiene más sentido, se descubre enseguida lo falso.
-Y para Los idus de marzo, ¿cuánto tiempo de investigación necesitó?, ¿qué documentación?
-Son cosas que conozco, por lo que se trata sobre todo de fórmulas de control. Es decir, yo voy a controlar si efectivamente tal día Cicerón estaba presente en Roma, o si Cleopatra estaba tal noche en la villa de César del otro lado del Tíber... Porque todo lo que es posible restituir a su autenticidad tiene que estar. Después, está la libertad del escritor de representar a los personajes de modo creíble, pero desde el punto de vista de la vida. O sea, el lector en ese momento puede asistir a un encuentro de los conjurados en una casa de Roma, de noche, a las dos de la mañana; puede asistir a las discusiones, observar las rivalidades, los distintos puntos de vista, los miedos de los unos, las decisiones de los otros... Y todo esto es imaginación, aun si es plausible. Por otra parte, tampoco en la historia existe un confín neto entre imaginación, literatura y expresión histórica. El discurso de Pericles sobre los caídos, llamado Epitafion , del primer año de la Guerra del Peloponeso, es considerado una de las piezas más altas tanto de la historia como de la literatura porque, por un lado, es el manifiesto de la democracia ateniense, y por otro, su fuerza y su potencia expresiva son extraordinarias. Si leo una obra literaria ambientada en un determinado período histórico, absorbo también una cantidad de elementos que son parte del ambiente de esa época, pero que nunca veo juntos en una página de historia. Por ejemplo, en este momento está ocurriendo una cosa: hay una entrevista, yo estoy vestido de un cierto modo, ésta es una alfombra hecha de tal otro modo, hay un cuadro en la pared, hay un fotógrafo que está sacando fotos, estamos tomando un café, que fue hecho de tal modo, etcétera. Son los elementos que forman la realidad. Nunca están todos juntos en una página de historia, sino que sólo están en una página de literatura, y es ésa la magia, la fascinación... ¡Es la vida! ¿Nosotros qué queremos de la literatura? Queremos esa vida que nuestro destino personal no nos ha concedido. Por eso soñamos de noche y soñamos también de día. La investigación, si uno quiere, se la puede mandar a hacer a un muchacho del tercer año de la universidad. Le da tres mil euros y le dice: "Controlame estas cosas". Si es diligente y no es un estúpido, lo hace. Pero ser un escritor exige una cosa que se llama talento, que no se puede aprender. O se lo tiene o no se lo tiene. En eso reside la capacidad de cautivar a las personas, de transmitir emociones.
-¿Con cuál de todas las novelas que escribió se divirtió más?
-Más que diversión escribir es siempre una fatiga... Una de las novelas que más amo es El oráculo , que está ambientada en la Grecia de los años 70, durante la dictadura de los coroneles. Yo estaba en Atenas durante la noche del asalto al Politécnico... La historia está infiltrada por una profecía del undécimo libro de la Odisea , es decir, una profecía de dos mil setecientos años, que en un momento es lo que da el sentido del misterio y de la imaginación, lo que da el sentido de todos los hechos. Esto sólo puede suceder en una historia imaginada, inventada, construida, donde existe la posibilidad de combinar de todo, de crear todos los elementos posibles, que pueden recrear completamente el mundo. Eso es lo que hace que el lector se encuentre dentro de la novela y no afuera. Como en una página histórica, en la que el lector también está fuera de los sentimientos y de las emociones, porque debe él mismo, como el historiador, intentar acercarse lo más posible a una posible verdad. ¿Qué pasó realmente? Sabemos que la verdad es un concepto abstracto. Cada uno de nosotros tiene su punto de vista sobre la verdad. La historia tiene la carga de la prueba, mientras que la literatura, no. En literatura uno habla como si fuera el único testigo existente de lo que está contando. Después, está en su honestidad intelectual crear un mundo donde existen las emociones, que son protagonistas, y al mismo tiempo, un mundo que él, en su alma, siente que es el más cercano posible, de todos modos, a una verdad. Pero es otro registro, es otra forma expresiva.
-¿En qué sentido?
-Cuando Tucídides escribe la Guerra del Peloponeso , que marca el inicio de la historiografía moderna, dice: "Olvídense de los poetas, ellos escriben por el placer del auditorio, de la gente que los escucha, ellos escriben para entretener; lo que escribo yo es un patrimonio para siempre, porque yo soy testigo de las cosas, yo les digo lo que realmente sucedió". Aunque después esto no sea cierto, porque existe lo que llamamos "crítica de las fuentes", que es un sistema muy sofisticado para analizar cualquier tipo de testimonio y tratar de extraer todo lo que es atendible y lo que, en cambio, es un punto de vista, también quizá muy personal, de la fuente que estamos leyendo. Por eso, al final, se trata de mundos que no se pueden separar con una línea neta. Reitero, no importa el tipo de ambientación. Cualquier ambientación es posible en literatura. También en el futuro. Las cosas no cambian por eso. ¿Por qué nacieron la épica, el teatro, la poesía, la ópera, el cine? Porque nos ofrecen vidas que nosotros nunca hubiéramos podido vivir, pero que queremos vivir. Cuando íbamos al cine de chicos, salíamos y enseguida cada uno quería ser en el juego el héroe que había visto en la pantalla. Imitábamos su modo de comportarse, de hablar, de empuñar la pistola. ¿Por qué? Porque en esas dos horas cada uno de nosotros se había convertido en el héroe que veía en la pantalla, así como cuando uno lee la Odisea , se convierte en Ulises. Ésa es la fuerza de este modo de narrar. Nosotros necesitamos de la memoria y de la identidad, pero también necesitamos de la emoción. Porque una vida sin emociones es una vida sin sentido.
-Usted dirigió una colección en la que eligió a escritores para que novelaran todo Roma...
-Sí, el editor eligió buenos escritores y cada uno tomó un argumento principal de la historia de Roma. Yo participé en el proyecto general y es algo que está funcionando bien. Son cosas que, si están bien hechas, ejercen siempre mucha fascinación.
-¿Ahora en qué está trabajando?
-El año pasado trabajé mucho para el cine, un gran proyecto internacional, una trilogía épica que está en fase de guión... Pero veremos, son proyectos enormes.
-¿De qué se trata?
-Lamentablemente no puedo decir más que eso. La producción en su momento anunciará la cosa, porque son proyectos tan complejos, difíciles y costosos que es mejor no hablar. Para mí fue una experiencia extraordinaria. Lo más extraordinario fue indagar sobre un período, una época y una situación que conocía en la medida en que cualquier persona de cierta cultura conoce esas cosas, pero en las que nunca había ido a fondo. Ahí sí que tuve que estudiar a fondo, porque si uno quiere tener una competencia aceptable en cualquier campo, debe especializarse, si no, es imposible saber todo.
-¿Entonces no está escribiendo ninguna novela ahora?
-No. Mi última novela fue Los idus de marzo, que presenté en Estados Unidos hace unas semanas.
-Una novela que es muy actual...
-Sí, es un thriller político. Yo me quedé fascinado por el componente caótico de la historia. Es una ilusión creer que el ser humano puede forjar su propio destino. Puede hacer mucho, pero al final se le escapa. Puede pasar cualquier cosa. Basta un terremoto, o pensemos en el avión que se cayó con el presidente y medio gobierno de Polonia... Ése es un aspecto caótico de la historia. Nadie podía esperarse algo parecido. En Los idus de marzo yo me di cuenta de que en los últimos veinte minutos, pasó de todo. Yo hice mis cálculos y diez minutos antes de que se diera el primer golpe de puñal, los conjurados estaban listos para matarse. Pero después pasó otra cosa, una estupidez, y eso es muy fascinante. El hecho de que llega cierta noticia, o de que uno interpreta de una cierta manera una mirada, hubiera podido cambiar el curso de los hechos, también de los nuestros, y hubiera podido cambiar nuestra vida de hombres de hoy. Eso es fascinante. Además, hay algo siempre actual, que es cuánto el hombre está dispuesto a pagar en términos de libertad para tener paz, prosperidad, tranquilidad; para olvidar el horror, las venganzas, los asesinatos, las ejecuciones sumarias. ¿Cuánto pesa el miedo en el plato de la balanza? Y el rol de hombres especiales como lo fue César. Un hombre que dice: "Aquí alguien tiene que poner fin a las guerras civiles porque si no, todo este mundo terminará", y tenía razón. Muchos años después Tácito, hablando de la "pax Augustea", dirá tranquillitas non libertas (tranquilidad, no libertad). Pero también es cierto que seguimos viendo cosas tan tremendas como esos padres a quienes les devuelven el cadáver de un hijo de 20 años, uno de esos chicos que caen en Bagdad o en Afganistán... ¿Cuánto estamos dispuestos a pagar para que esto no sea más necesario? Son problemas eternos. César estaba convencido de que era el hombre justo para poner fin a todo eso. Pero para lograrlo era necesario un poder casi absoluto, nadie sabe por cuánto tiempo. Él se metió en un camino sin retorno, dijo "Ahora o nunca más. O lo hago yo o será el fin".
-¿Qué diferencia hay entre su Idus de marzo y lo que hizo Shakeaspeaere?
-Que Shakespeare es un genio y yo no [risas]. Yo soy una persona dotada de alguna capacidad de imaginación, de intensidad de sentimientos y de capacidad emotiva, pero Shakespeare era un gigante, como Dante Alighieri. Dante siempre me impresionó porque escribió una carta a su protector Cangrande della Scala que dice :"Yo vi en serio las cosas que escribí". Lo cual obviamente no es cierto porque Dante no fue al infierno ni al purgatorio ni al paraíso... Esperemos de todos modos que exista el paraíso, porque se lo ha merecido. Su mente, su potencia imaginativa lo hicieron real. Nunca me olvido de una frase del film Matrix , el primero: "Your mind makes it real" (Tu mente lo hace real), no hay nada más cierto... ¿Cuántas veces a la una o la dos de la mañana, mientras escribo en la oscuridad, con la música, se me llenan los ojos de lágrimas, o siento terror y tengo que parar, mirar un poco de televisión e irme a la cama? ¿Por qué? Porque uno se autosugestiona y es el modo con que uno puede comunicar emociones a la gente. Esto queda confirmado por el hecho de que la gente me para en la calle y me dice: "Leí todo lo que usted escribió", y las ediciones económicas de mis novelas son reimpresas cada cuatro o cinco meses en Italia y también en el exterior.
-¿Cómo es su rutina?
-Lo ideal sería sentarse a escribir cuando uno tiene ganas. Pero en la realidad la vida es distinta. Existen empresas con miles de empleados que ponen en pie toda una maquinaria y uno no puede hacerse la estrella de Hollywood. Existe también un aspecto profesional por el cual, si uno se compromete a entregar el libro tal día, hay que tratar de cumplir. Dicho esto, uno logra desarrollar la capacidad de sumergirse repentinamente adentro de una gran aventura como si no hubiera pasado nada. Yo prefiero trabajar de noche.
-Es un pájaro nocturno...
-Sí, todas las mañanas hago una hora de gimnasia, después leo los diarios, los mails, respondo mensajes, llamados. De tarde estudio, me preparo, pero para la narrativa trabajo de noche. Para los ensayos no, escribo de mañana o en la tarde. Como estoy firmemente convencido de que mis lectores esperan de mí una gran historia y emociones fortísimas, no estoy dispuesto a escribir una página que no merezca ser escrita. Por eso, tengo que trabajar en condiciones ideales. Yo no podría nunca trabajar en un hotel o en una estación. Puedo hacer trabajos de corrección o revisión de cosas ya escritas. Pero nunca lograré componer en un avión, en un tren o en un no lugar.
-¿Y escucha música clásica o de qué tipo mientras escribe?
-No, no. La música clásica es tan importante que termina por distraerte. Uno piensa en Beethoven y no piensa en la historia...
-¿Radio?
-No, son músicas ambientales. Tengo una persona que me hace especialmente unas compilaciones de diversas músicas. Me di cuenta de que para mí la música era vital, fundamental y conocí casualmente a una persona que se ocupa de eso y que elige las músicas. Yo ni siquiera sé lo que estoy escuchando, ella me prepara cosas extraordinarias, la alfombra narrativa: música de suspenso, de terror, patética, etcétera. Es la banda musical de mis sueños o de mis pesadillas.
-Si usted llega a un capítulo dramático, ¿ella ya sabe?
-Cuando yo empiezo a escribir, mi historia ya existe. Entonces le digo: "Mirá, voy a necesitar sustancialmente estas atmósferas", y ella me crea eso y me manda los CD.
-¿Fuma?
-Fumo dos cigarrillos por día.
-¿Cuáles son sus escritores preferidos contemporáneos? ¿Autores de novelas históricas?
-No leo novelas históricas, sino que leo de todo. Hace poco leí La elegancia del erizo . Pero también leo a Saviano, a Valerio Evangelisti, a McEwan... Leí mucha literatura del siglo XIX. A menudo releo los clásicos: Tolstoi, Dostoievski, Manzoni, Verga. Lamentablemente, en los últimos tiempos escribo más de lo que leo.
-Para terminar, usted dice que todas las novelas en verdad son históricas, pero ¿es menos artista un escritor de novelas históricas?
-Depende. Hay escritores que tienen un buen conocimiento de una determinada época y piensan que eso es suficiente para ser escritores. Y hacen ese híbrido que yo no amo mucho y que llaman historia novelada. En realidad, son personas que no tienen la capacidad de inventar una historia, por lo cual, como la historia ya está hecha, la cuentan como una ficción. Eso es un tipo de literatura menor, sin duda, porque no hay creatividad. Pero, por ejemplo, la literatura italiana moderna comienza con Los novios , de Alessandro Manzoni, que es una novela histórica y una obra maestra. ¿Por qué? Porque existe una historia que imaginó él, pero también existe la descripción de hechos reales, por ejemplo la peste de Milán, que es algo como para quedarse sin aliento. Ahí está la potencia creativa de un gran genio, que toma un hecho histórico y lo transforma en una visión onírica, de pesadilla, de una potencia devastadora. El dónde y el cuándo son relativos, lo importante es que salga una gran historia, que apasione, que cautive, que encante.


Artículos relacionados: Valerio Massimo Manfredi





¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

1.7.10

Las 10 peores decisiones de la historia

A raiz de otra cuestión, se me ha ocurrido hoy compilar cuales han sido las peores decisiones de toda la historia. Obviamente, la lista podría ser extremadamente larga, ya que si algo caracteriza al ser humano es su ilímitada capacidad para meter la pata. Como tampoco se trata de hacer aquí un tratado de los mayores errores de la humanidad, os propongo un ránking de las 10 peores decisiones de la Historia, que como vereis abarcan un amplio período de tiempo, y a todo tipo de personajes. Empezamos...

10.000 aC.- Asentarse

Como por algún lado había que empezar, pues empezamos por el principio... la Gran Transición humana: El paso de Cazador recolector a Agricultor... ¿por qué? Con lo que bien que se estaba en la selva, cada cual a su aire. Si necesitabas algo de comer, ibas y lo cogías... de acuerdo que los animales a veces se cabreaban y había que salir corriendo, pero nunca podía ser eso peor que asentarse...


s. VIII aC.- Dejar entrar un caballo de madera en Troya
He de reconocer que el caballo era chulo, y que podía quedar muy bien en la Acrópolis de Troya. De hecho, los dioses del Olimpo acostumbran a apreciar este tipo de detalles. Sin embargo, cuando uno está en guerra, está obligado a ser un poco más precavido, ¿no? Máxime cuando los griegos cuentan entre sus filas con tipos tan espabilados como Ulises...


44 aC.- Asistir a la reunión del Senado, a pesar de los múltiples augurios que desaconsejaban acercarse por allí en los Idus de Marzo

Ay Julio, que ya te lo dijo tu mujer "hoy no salgas de casa". Pero vas tú y haces lo que te dá la gana... como siempre, como aquella vez que todos te dijeron, "no cruces ese río" y vas tú y como quien no quiere la cosa, vas y lo cruzas... la verdad es que te está bien merecido, por cabezota


793 dC.- "Este trocito de costa parece muy apacible... ¿por qué no instalamos un monasterio?"

Mar, sol, el arrullo de las olas... esto debieron valorar los monjes que decidieron instalarse en Lindisfarne... lástima que hubiera otra gente que también había pensado lo mismo, gente no muy dialogante y bastante aguerrida... los vikingos!


1525 dC.- ¡Qué mono este Enrique!!

Buscar novio en el s. XVI debía ser un trabajo duro: Las guerras y las plagas habían mermado considerablemente la población masculina, lo que hoy en día llamamos Singles. A la falta de hombres había que añadir el patrimonio y la posición social, que eran también elementos importantes a tener en cuenta a la hora de buscar pareja. Supongo que la pobre Ana Bolena no debía tener mucho donde elegir, por que menudo perla el tal Enrique, para más señas, Enrique VIII!


1526 dC.- ¡Usar armas de fuego yo?¡?¡ Jamás!!

Cuando uno nace Medici en el Renacimiento, uno es educado desde la más tierna infancia en que las cosas se hacen de una forma y no de otra. Los cuadros o son buenos o se queman. Las esculturas lo mismo, o son magistrales o se echan al río. Las armas, blancas, of course. Las luchas, a caballo y lanza en ristre. Como en los buenos tiempos. ¿A quién se le ocurre usar armas de fuego? Eso de la pólvora no es de caballeros...

1698 dC.- Como todos colonizan, ¿por qué no vamos a ser también nosotros los escoceses una potencia colonial?

Primero los españoles, luego los portugueses... ahora, ¡hasta los ingleses se atreven a establecer colonias por el mundo entero!! Entonces, ¿por qué no nosotros, los escoceses, vamos a hacer lo mismo? Vale que seamos malos navegantes, vale que el Sol nos deje nuestra rosada piel como una pantera rosa, vale que el clima tropical sea un poco inhóspito para nosotros... pero, ¿qué más dá si parece que en Panamá hay unas tierras buenísimas?!

1914 dC.- Disparar al heredero de la Corona Austro-Húngara

Llegados a este punto del ránking, esto ya no va de broma... esta bala inició uno de los conflictos armados más sangrientos de la Historia, que inauguró una cadena de innovaciones en la ciencia militar que llevaron a una productividad mortífera sin precedentes... ay, Gavrilo Princip, muchacho ese día te podías haber quedado en casa en lugar de pegarle un tiro a Franz Ferdinand.


1966 dC.- Bañarse en las cristalinas aguas radioactivas de Palomares

... por que, con todos mis respetos Don Manuel, pero esos andares suyos han de tener alguna explicación

2010 ... sin palabras




¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua? Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter

No hemos sido el primer imperio en tener problemas con su moneda

La gran paradoja de la historia es que hechos del pasado vuelven a suceder de forma cíclica, sin que aparentemente aprendamos de experiencias pasadas... o visto de otra manera, nuestros problemas actuales no son probablemente nuevos, sino que en el pasado ya tuvieron lugar... esto es lo que de forma magistral nos explican en GurusBlog, una bitácora muy recomendable para los aficionados a la economía y a las finanzas:


Ni probablemente seamos el último. Si el dólar y el euro están tocados, y occidente se tambalea,  muchos siglos atrás el declive de Roma coincidió con una paulatina depreciación de su moneda (el Denario) contra la plata. Por aquellos tiempos las cosas eran menos sofisticadas que ahora, pero la base probablemente era la misma. La forma de devaluar por aquellos tiempos era simplemente reduciendo el contenido de plata en las monedas. En poco menos de 200 años Roma vio como sus monedas pasaban de estar compuestas casi en un 100% de plata a que la cantidad de dicho metal precioso fuera casi testimonial.

La primera acuñación del denario se remonta al año 268 a.C. Su peso inicial fue de 4,54 gramos (la sexta parte de una onza) aunque en el año 217 a.C., a raíz de la Lex Flaminia, su peso fue fijado en 3,90 gramos pasando a equivaler 16 ases. Con este valor se mantendrá hasta el año 64 en el que Nerón reducirá su peso hasta los 3,4 gramos. Las reducciones en el peso del denario continuarán, fijándose en 2,36 gramos bajo el mandato de Marco Aurelio y en los 1,70 gramos durante el gobierno de Septimio Severo. La progresiva devaluación del denario continuó hasta que bajo el reinado de Caracalla se introdujo el Antoniniano, moneda que acabaría por sustituir completamente al denario bajo el gobierno de Gordiano III. y que era una moneda de bronce con un ligero bañado en plata.
Ya lo veía a venir Marco Tulio Cicerón:
“El presupuesto debe ser equilibrado, las arcas públicas deben captar más dinero y la deuda pública debe ser reducida, la arrogancia de la burocracia debe ser atemperada y controlada, y la asistencia extranjera debe ser reducida para que la Republica no entre en bancarrota. La gente debe otra vez aprender a trabajar en lugar de vivir de la asistencia pública”
¡ Impresionante ! cualquiera diría que la historia se repite o que no aprendemos de errores pasados.
Gráfico vía Business Insider



¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?
Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com o bien seguirme por Twitter