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2.7.07

¿Quién es Zahi Hawass?

En diciembre de 2005, una exposición itinerante en el Museo Egipcio de El Cairo prometía adentrar al visitante en las historias ocultas tras los hallazgos del Valle de los Reyes. En su interior se exhibían decenas de fotos en las que Zahi Hawass, el controvertido arqueólogo egipcio, era el protagonista absoluto: Hawass joven, adulto, excavando en el desierto, retirando arena de una máscara funeraria, acompañado de otros grandes de la arqueología...

Aquella muestra -un puñado de restos justificaban las fotografías-, evidencia la afición del secretario del Consejo Supremo de Antigüedades egipcias a ser noticia tanto como a dar noticias: la última, la identificación de la reina Hatshepsut, la más poderosa de las faraonas. Hawass ha calificado el hallazgo como «el más importante en la egiptología desde el de Tutankamon». Y todo gracias a... Discovery Chanel, que lo ha financiado a cambio de filmar la investigación, que emitirá en julio.

Sin cuestionar el hallazgo, la noticia alimenta la polémica que rodea al Indiana Jones egipcio, apodo que se ha ganado por su afición al sombrero del aventurero encarnado por Harrison Ford. A sus 60 años, Hawass se pasea con la habilidad de un trapecista por la delgada cuerda que separa la erudición del entretenimiento de masas sin caer a ninguno de los lados. Pero, ¿qué tiene para ser el sueño de cualquier documentalista? Ante todo, un ego de dimensiones considerables, una afición confesa a las cámaras y un alto concepto de sí mismo alimentado por su pasión por la arqueología, su dilatada experiencia y los numerosos premios y libros que lo respaldan. «Soy famoso y poderoso. Pero todo lo que hago lo hago por Egipto (...) Nadie en la historia de la arqueología ha ayudado a Egipto más que yo», afirmaba sin pudor hace dos años en Al Ahram, el más conocido diario cairota.

Su inmodestia ha roto el esquema marcado por sus antecesores en el cargo, de perfil bajo y recuerdo incierto. Lo demostró en 2005 cuando reclamó la devolución de cinco piezas maestras -entre ellas la Piedra de Rosetta que exhibe el British Museum y el Busto de Nefertiti, actualmente en el Museo Egipcio de Berlín- robadas a Egipto. Fue el símbolo de una campaña de recuperación de antigüedades saqueadas y exportadas ilegalmente que, gracias al Ministerio de Asuntos Exteriores y a la fiscalía egipcia, ha permitido recuperar al menos 3.000 piezas.

La misma energía que emplea en defender la herencia cultural de Egipto la aplica, según sus detractores, en proteger su campo de incursiones para que no puedan robarle protagonismo. Algunos arqueólogos europeos le han acusado de convertir Egipto en su feudo impidiéndoles excavar, y sus colaboradores (tiene 30.000 empleados) se quejan de su carácter. «Hawass dirige el Consejo Supremo de Antigüedades con puño de hierro y lengua censora», escribió el Sunday Times. «La gente se acobarda ante Hawass. Ningún egiptólogo puede entrar sin su permiso y pocos logran evitar su rabia».

Su carrera comenzó como experto del periodo grecorromano, pero pronto le atrajo la egiptología. Con 33 años recibió una beca Fulbright con la cual realizó su doctorado en la Universidad de Pensilvania. Al regresar a Giza, descubriría la pirámide satélite de Keops y el cementerio de los trabajadores que levantaron la necrópolis. Entre sus hallazgos destaca el Valle de las Momias, en el oasis de Bahariya. En 2003 accedió al cargo más preciado por todo arqueólogo: secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto.

Hawass se marcó como prioridades mejorar la calidad del almacenamiento y abrir más museos. Se define como «protector de la antigüedad» y «guardián de la herencia egipcia» en la casi histriónica presentación de su web, donde las palabras aventurero y arqueólogo se alternan con fotos del Indi egipcio mientras conversa con Lady Di o Bill Clinton recostado casualmente en una pirámide.

Si su principal pasión es la arqueología, alimentar su propia imagen debe de ser la segunda. En su currículo presume de cada una de sus numerosas incursiones televisivas -es explorador honorario de National Geographic y ha incluido a la megaestrella egipcia, Omar Sharif, en algunas de sus apariciones- y se jacta de su trabajo y de la popularidad que le reporta. Tanto, que en su web incluye su propio club de fans dirigido a niños que, como él, soñaban con ser aventurero.


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8 comentarios:

  1. ¡Ja ja ja! ¡Muy bueno! En ese artículo los de El Mundo no se han cortado ni un pelo... Como ya he sugerido antes, en España tenemos el caso de Eudald Carbonell con su salacot (ese sombrero en forma de casco esférico con un pequeño saliente alrededor,tejido de tiras de caña para permitir el paso del aire). En una competición entre este y Zahi Hawass no sé quién sería más chulo ni cual tendría el sombrero más ridículo... Respecto a su carrera profesional, no dista demasiado de la de otros profesionales, más discretos. Lo que decía yo en otro post: el promocionarse mediáticamente quizá sea una solución a el pobre papel al que se ha relegado a los profesionales de la arqueología en España: mal vistos, mal considerados en cuanto a reputación y mal pagados.

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  2. Perdón por las faltas de ortografía: es que me emociono.

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  3. Qué es eso de la "pirámide satélite de Keops"? Es la primera vez que lo oigo...

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  4. Y dónde pone aquí que esto sea un artículo de El mundo, del 3 de julio de 2007? Yo estoy por el Creative Commons, pero de ahí a no decir ni mu… creo que aquí os habéis pasado un pelo.

    Y ya que estamos, yo también estaba del tal Hawass hasta el moño. Da risa, pero a los arqueólogos egipcios que se baten el cobre a 40 grados a la sombra, no les debe hacer pizca de gracia el ego faraónico de semejante jefe supremo.

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  5. PERSONALMENTE Y AUNQUE MI OPINION NO IMPORTE A NADIE,ME IMPORTA MUY POCO QUE LA GENTE OPINE MAL DEL DR HAWASS.
    ES UN HOMBRE QUE PROTEGE EGIPTO Y SUS TESOROS COMO BUENAMENTE PUEDE.TENEIS QUE TENER EN CUENTA QUE A PESAR DE SER MUSULMAN(EL ISLAM PROHIBE TODOS LOS SIMBOLOS DE PERSONAS, ANIMALES,ETC)EL DR HAWASS PROTEGE LOS TESOROS ARQUEOLOGICOS DEL GLORIOSO EGIPTO SIN IMPORTARLE SU HERENCIA RELIGIOSA.
    PARA MI ES UNA GRAN PERSONA QUE SE PREOCUPA POR SU CULTURA(Y QUE DEMONIOS,TODOS SOMOS UN POCO VANIDOSOS).
    CREO QUE PARA LOS QUE DE VERDAD AMAMOS EGIPTO Y SU CULTURA(PASADA Y PRESENTE)NOS PREOCUPA MUY POCO O NADA QUE EL DR HAWASS TENGA NOSECUANTOS PREMISO O SEA MUY FAMOSO.LO QUE REALMENTE IMPORTA ES SU LABOR SALVADORA DE LOS TESOROS DE LA CIVILIZACIÓN MAS IMPORTANTE DE LA HISTORIA.

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  6. bueno lo de el protagonismo que este hombre quiere o desea adquirir no me importa , lo verdaderamente importante es que este hombre ha abierto un hueco para la arqueologia , olvidada por muchos y ha rescatado la magia y los tesoros de la tan admirada e increible civilización como la de el antiguo egipto , sinceramente para los que queremos ser arqueologos en un futuro es un soplo de aire fresco.

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  7. Ana, seguramente tienes razón, pero es que yo prefiero el trabajo silencioso y bien hecho... y a veces lo segundo obliga a lo primero...

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  8. Necesitamos un Zahi Hawass en el Perú, para recuperar lo que Hiram Bingham III (46.332 piezas arqueológicas incas) y otros saqueadores se llevaron. Importa poco que sea un ególatra o un extravagante. Mejor aún porque obtendrá más publicidad para su causa.
    Lo cierto es que en el Perú no sólo se debe hacer campaña para recuperar lo que se llevaron a fuera, sino también lo que está aquí en el Perú, en las grandes mansiones de las élites como adornos exóticos.

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