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19.9.07

¿Qué fue de la Legio IX Hispana?

Post homenaje al blog tristemente abandonado Roma Victrix

Perderse, se puede perder todo: la vergüenza, la cabeza… hasta el corazón; hay gente que pierde cosas constantemente y luego lo va encontrando todo con pequeños días de diferencia, de manera que cada jornada se convierte en una especie de cumpleaños en el que a cada poco, te toca algo.

Incluso el Imperio Romano perdía cosas… ¿cómo… que qué fue lo que perdieron? Nada… una tontería… ummm…

… una legión completa…

No…no estoy diciendo que el enemigo la masacrara, como les paso a las XVII, XVIII y XVIIII en el Bosque de Teotoburgo en el año 9 d.C, ni que un castigo diezmara la unidad en cuestión con motivo de una guerra civil o como represalia por un demérito. Estoy diciendo, pura y llanamente, que las altas instancias del Imperio nunca supieron que fue lo que pasó con ella en realidad. La historia de esta unidad, la Legio IX Hispana, ha inquietado a los estudiosos durante décadas y ha quedado en la imaginación pública como ejemplo supremo de misterio militar. La "Hispana" tiene sus orígenes en un grupo de cohortes que lucharon a las órdenes de Julio Cesar en la Galia entre los años 58-49 a.C. y que estaba compuesto, en su mayoría, por oriundos de la piel de toro. En el año 13 d.C. fue trasladada a los Balcanes y en el 43 d.C. el Emperador Claudio se fijó en ella para acompañarle a la conquista de Britannia. Hasta aquí, todo normal.

A través de lápidas, estelas funerarias de centuriones e incluso inscripciones en picos y azadones, sabemos que en el año 60 d.C. se estacionó en Lincoln y a partir del 70 d.C. estuvo en York, colaborando en la construcción de una red de calzadas que a la postre uniría dicha ciudad con Londres o Londinium. Además, gracias a unos cascos encontrados en el límite entre Inglaterra y Escocia, estamos seguros de que, años más tarde, marchó con Julio Gneo Agrícola para zurrar la badana a los abuelos de los escoceses, los escottos, y que culminaron con una gran victoria en el macizo montañoso de Mons Graupius. Después regresó a York, donde permaneció muchos años hasta que en el 115 d.C, una mañana, partió entre la bruma y a partir de ahí… la nada.

Y ¡ojo! actualmente podemos reconstruir con absoluta precisión la trayectoria, desde su origen a su disolución, de la práctica totalidad de las unidades legionarias romanas; y ese periodo abarca en muchos casos la friolera de más de ¡400 años! Por eso esta “desaparición” es tan excepcional. Para explicarla, estudiosos de todo el mundo han propuesto varias teorías: quizás fuese destruida en la frontera norte, o puede que se la trasladara a otra punta del Imperio (hecho del que seguro quedaría constancia) o es posible que, descendiendo de españoles, se fueran todos de puente... El caso es que años más tarde, varios gobernadores enviaron sucesivas expediciones para intentar encontrar cadáveres o supervivientes, sin resultado alguno, con lo que Adriano hizo traer desde el continente a la Legio VI Victrix para reemplazarla. La teoría más novedosa, y que podría resultar la más convincente, es que la unidad marchó hacia el norte y, simplemente, no volvió. Esta versión de los hechos ha sido el tema central de la novela “Eagle of the ninth” de Rosemary Sutcliff (1964). El título de esta se inspiró en el descubrimiento hace mucho tiempo, en Silchester, de una pequeña águila de bronce que la autora identificó inmediatamente con el estandarte de la Legión IX. Humildemente, he de discrepar con Rosemary; la forma del ave y la ausencia de alas no coinciden con la apariencia de las Aquilas legionarias con lo que seguramente se trate simplemente de una estatuilla votiva de bronce, de las usadas entonces para realizar ofrendas.

El misterio continua...



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12 comentarios:

  1. Francisco de Zavalía9/19/2007 6:54 p. m.

    Excelente artículo. No conocía la historia y eso que soy tan fanatico de la historia del viejo imperio romano que me leí, varias veces, los 6 tomos de la Historia de la Decadencia y caida del imperio romano.
    Te agregué a mi google reader.

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  2. Vaya articulazo.

    Sinceramente, este blog es una gota de agua (muy dulce) enmedio de un desierto.

    Quinto Sertorio

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  3. La verdad que el post es muy interesante y me gusta analizarlos detenidamente y con tiempo.

    Cada dia aprendo algo nuevo de esta hermosa epoca de la historia.

    Te queria hacer una correccion de la cual talvez este equivocado o haya interpretado mal.

    En donde dice: ...como les paso a las XVII, XVIII y XVIIII... hubo un error ( a mi entender) ya que el numero 19 se escribe asi XIX y no asi XVIIII.

    Talvez es una tonteria, por lo demas el post esta muy bueno.

    Segui asi!

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  4. Muy bueno eso del águila. De hecho, sin las alas desplegadas, le falta un cierto aire de dominación, poder y protección a la vez.
    Ah, y Ramiro quizá lo haya hecho inconscientemente, eso de los XVIIII, pero antes del Renacimiento no había una normativa al respecto. Podemos encontrar, así, en lápidas inscripciones como IIIIIIVIR AUG (sevir augustal), IIIIVIR (quattuorvir), etcétera.
    Ramiro nos tiene prendados a todos, ¿eh?

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  5. Poniendo a prueba a mis lectores más fieles... jejeje...

    ... no lo corrijo para evidenciar que todo el mundo puede participar, sepa mucho o poco.

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  6. Tengo clarismo que es lo que les pasó.... se encontraron con unos Galos.... Asterix y Obelix creo que se llamaban xDDD

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  7. Los miembros perdidos de las legiones no se reponían y era normal que contaran con sólo 2.000 o pocos más efectivos.

    Quizás la novena fue diezmada poco a poco hasta el punto que ya no era operativa como legión y se disolvió sin ceremonia.

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  8. Buenas noches a todos. Lamento discrepar pero los miembros perdidos por las legiones se reponían siempre; cosa diferente es que las dificultades de reclutamiento forzaran a que, durante determinados periodos, ciertas unidades se mantuvieran en cuadro... fenómeno que por cierto, se da en la mayoría de las unidades modernas, casi 2000 años después. El hecho de que durante los siglos III y IV, la dotación de las legiones bajara hasta poco más de 1.000 hombres responde a un aumento del número de unidades y a ciertos cambios estratégicos en el ejército romano.

    Y cierto es que la notación de los cuatros y nueves latinos es renacentista, y no clásica. Los militares preferían la notación IIII y VIIII que es la que figura en la práctica totalidad de lápidas y diplomas militares.

    Un saludo a todos.

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  9. No es el único caso. Roma perdió otra legión en su historia, concretamente una de las que luchó contra los partos en la famosa derrota de Marco Licinio Craso. Incluso se rumorea que prestó servicio a los Partos más tarde y luchó en China.

    De todas formas, gracias por el artículo.

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  10. Simplemente genial.

    Ya podeis ver que, a dos mil años vista, sigue habiendo temas interesantes. ¡¡¡Ramiro, sigue así!!!

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  11. He leído sobre esta unidad romana a raíz de la última película que han rodado sobre ella. La wikipedia y otras fuentes dicen que no desapareció en Britania, sino que estuvo acantonada o combatió (ella, o subunidades de ella) en otras partes del continente. De donde realmente desapareció es de los registros romanos, tal vez por haber sufrido alguna otra derrota indecorosa. Esta autocensura de los funcionarios e historiadores romanos ocurría a veces por presiones de los gobernantes, que la consideraban necesaria para mantener alta la moral del pueblo y de otras unidades, e incluso mantener alto su propio prestigio.

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